EN OCASIONES VEO ARMARIOS  
LAS GROTESQUÉS  
Autor/a Las Grotesqués
Director/a Las Grotesqués
Actores y
actrices
Elena Lombao y Alaitz Cabriada        
Duración 85 min
Producción Las Grotesqués
    Ver en sección Prensa
Sinopsis:
 
La prensa ha dicho...
 
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Cuando tu vas, ellas ¡Han vuelto!. Una manera propia y descarada de hacer genuíno humor. Del 21 de octubre al 30 de noviembre de 2008
Horario: De martes a sábado, 22:30h.
Domingo, 20:30h.

Precio: 18 €
Oferta: Martes, día del espectador, 15€
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La Razón
Miguel Ayanz
«En ocasiones veo armarios»: risas sinceras

El título de esta obra de Las Grotesqués ya da una idea, al igual que el nombre de guerra adoptado por estas dos actrices, de dos cosas: su vocación cómica y absurda, y un guiño a la temática gay que no pasa de ahí, salvo alguna frase suelta. En reali- dad, es un sano ejercicio de café teatro gamberro, divertido y desinhibido, lo que no significa zafio, como más de una compañía tiende a confundir. De lo malo, señalar sólo la falta de pretensiones del montaje, que no pasa de ser un muestrario de los muchos talentos cómicos de Las Grotesqués. No hay un guión apenas, sólo «gags» deslabazados, y la producción es mínima, por no decir inexistente: por toda escenografía, una puerta de armario la del título por la que salen y entran las actrices al empezar y acabar cada número. El vestuario: pantalones y camisetas negras. Pero merece la pena: ellas, Alaitz Cabriada y Elena Lombao, rebosan frescura y desparpajo. Son dos actrices jóvenes y llenas de recursos. Y no tienen ni un pelo en la lengua. Parodian series míticas como «Kung Fu» y «Los ángeles de Charlie», y ambas son responsables de que funcionen a la perfección «sketches» como el de las «vamperras» que salen a la caza de un macho del que obtener semen en un «tupper vaginal» o el de La Zorra, superheroína vengadora. Puede parecer un guión de dos rombos, pero hay más ingenuidad de la que parece. Además, las alusiones al sexo están tocadas con ingenio. Sólo les falta convertir la chispa en verdadero calor, trabajar un poco más el guión. Por lo demás, estas chicas malas son de las buenas, buenas.

La Netro.com
En ocasiones veo armarios (leer susurrando)

La sala Alfil vuelve a situarse en la vanguardia de la programación veraniega con En ocasiones veo armarios (leer susurrando), del dúo Las Grotesqués.
Un desternillante espectáculo con Alaitz Cabriada y Elena Lombao como artífices y protagonistas, acompañadas de un armario y un par de taburetes de madera como únicos elementos de escenario.
Las Grotesqués repasan, en siete vertiginosas viñetas y siguiendo las enseñanzas del maestro al Pequeño Saltamontes, tanto clásicos revisitados -La casa de Bernarda Alba o las televisivas Los Angeles de Charlie-, como estrafalarias parejas de personajes a los que dan vida con una expresividad elevada a la enésima potencia.
Prodigiosas en gesto, voz y réplica, Alaitz y Elena son dos auténticos animales de escenario, cuya magnífica presencia atrae en todo momento la mirada (y las risas) del espectador, agitado y complacido en el fondo de su butaca. Con todo el auditorio rendido a sus pies, Las Grotesqués se sienten como pez en el agua dando vida a este magnífico espectáculo de cabaret/café-teatro, perfecto para administrarse a discreción como medicina contra los prejuicios... y el calor
No teman al arrepentimiento: vayan a verlas. Su ánimo se lo agradecerá sin duda al día siguiente.

La guia del ocio
Humor teatral a contracorriente

El dúo de actrices Las Grotesqués realiza un espectáculo de descarado y genuino humor teatral con un toque muy personal.
Con este espectáculo, el novel dúo de actrices Las Grotesqués muestra una manera propia y descarada de hacer un genuino humor teatral, que intenta sacudirse del lastre y los servilismos que han estancado muchas expresiones de este género en sucedáneos de fórmulas televisivas. Ojalá que continúen y progresen en este camino.
En ocasiones veo armarios... es una función que refresca gracias al juego teatral y a sus sorpresas. Elena Lombao y Alaitz Cabriada aprovechan sus diferencias para componer una graciosa pareja que se nutre del clown (la alta y la baja, las apariencias de "lista" y "boba"). Consiguen una atenta complicidad del público en su veloz y desmelenada galería de "super heroínas", tomadas del cine, del teatro, incluso de la televisión, pero retorcidas más allá de la simple parodia, en giros de libertad y punzante ironía de mujeres. En este fluido y gratuito jugar a ser "otras" destacan la maestra oriental y su discípula, que enlazan la función en sus diálogos besuguianos, la pareja de "Vamperras" salidas, la feliz aparición de una "Zorra" de capa y espada, y el revolcón negro y risueño de las señoritas del melodrama rural.
Otra de sus buenas vías de trabajo es el ejercicio de la elipsis, la digresión y el equívoco: la composición de diálogos que escamotean palabras y luego las devuelven inesperadamente, la larga charla de un "sobrentendido" que no es tal, el relato que parece perderse en múltiples expectativas...; en esta línea sobresale el comentario de una película que hacen dos viciosas de las pipas y quizás está desajustado el número de una "conversación filosófica".
EN OCASIONES VEO ARMARIOS” (leer susurrado) es una selección de los mejores sketches de la compañía LAS GROTESQUÉS hilados muy fino por la historia de dos monjes tibetanos teorizando sobre la vida. Parodias, sorpresas, drama y absurdo componen esta obra que se convirtió en la sorpresa teatral del verano 2004 en Madrid. Ahora llega a nuestros escenarios la versión de las directoras, remasterizada y mejorada con los años como un buen vino. Hora y media de humor… del bueno ¿cual sino?