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| La Opinión Javier González Boler La compañía sigue con el estilo que los caracterizó y los lanzó, el teatro de gesto, sin palabras y con algún sonido que otro. A diferencia de otros que hacen también teatro desde el silencio, Yllana incorpora un gran despliegue técnico que va desde el rayo láser, hasta la proyección de video en tiempo real con cámaras inalámbricas, pasando por un gran número de efectos de luz y sonido. ¡Qué aparente espontaneidad, qué dominio del gesto y del humor sin palabras! Con un estilo propio, moderno y provocador, son menos finos que otros, es más, son pretendidamente rudos y groseros, así es su forma de hacer humor. La estructura de la obra es la habitual en sus montajes, una sucesión de divertidos “sketchs” con “gags” sacados de los más anecdótico; cualquier pequeño detalle es pretexto para desarrollar una situación cómica, incluso alejándose de la historia principal. Al principio vemos a los tripulantes en una “hibernación espacial” y esa escena ya es soporte para crear distintas situaciones cómicas, tendrán erecciones, les crecerá el pelo y pasarán mil chorradas que nos indica, mientras el público se parte de risa, el transcurso del tiempo. A lo largo de su periplo lucharán con una nave que tiene vida propia, nos mostrarán su particular visión de la realidad virtual y finalmente tendrán un encuentro con una presencia alienígena que desencadena la locura. El bicho extraterrestre es sin duda uno de los mejores hallazgos. A lo largo de la función vemos infinidad de pequeños argumentos, pues se trata de una sucesión de situaciones con un leve hilo conductor y todo tiene un único objetivo: la carcajada. Y lo cumplen, teniendo al público muerto de risa durante todo el espectáculo, en el que nos hacen toda una exhibición de dominio del lenguaje gestual y otras técnicas de teatro sin palabras. No dejan casi respirar al auditorio pues la risa no cesa en ningún momento. Hay innovaciones con respecto a la función en Murcia, como lo del video, simulan buscar presencia alienígena por medio del patio de butacas y montan un verdadero alboroto. En una pantalla se puede ver lo que graban los propios actores con una cámara incorporada en el casco de uno de ellos. La casualidad fue que se encontraba en la sala como un espectador más el famoso cómico Andrés Pajares y fue cogido por los astronautas y sacado literalmente del teatro. También algún ilustre magistrado fue objeto casual de las bromas de la compañía. El disparate llegó cuando salieron a la calle, pararon los coches, dejaron al público colgado en la sala sin presencia de los actores, la acción seguía fuera y la veíamos a través del vídeo. Luego regresaron con el huevo del “Alien”. Finalizan con una escena alucinante de teatro negro en la que vemos a los tripulantes flotar por el espacio de forma muy divertida y jugando al fútbol con una luna a lo anuncio de Nike con planos de Matrix. El espectáculo tiene un ritmo trepidante y constante en el que siempre hay sorpresas. Esperamos impacientes su próxima producción. |
| STAR TRIP nos adentra en el alucinante y absurdo mundo de la ciencia ficción y el espacio. Los protagonistas de STAR TRIP son cuatro intrépidos astronautas que llevan 50 años hibernando dentro de una nave espacial que vaga por el espacio, y cuya misión es encontrar vida inteligente en el universo para, una vez hallada, cargársela. El espectáculo comienza con el despertar de nuestra audaz tripulación. Su lucha por dominar una nave que tiene vida propia, el laborioso día a día en ella, y los diferentes mundos con los que van colisionando son el arranque de un vertiginoso viaje a los confines de la comedia. |